¿Qué hace que la Transformación Digital fracase?

marzo 2020 / Tecnología, Salud

Quien quiere revolucionar su industria con Transformación Digital no está en aprietos, pero sí tiene un gran reto. Hoy en día hay más necesidad de diferentes negocios en incorporar tecnologías sean mucho o poco innovadoras para que existan procesos más digeribles para sus clientes o para ellos mismos.

Es un reto porque además de cambiar los modelos de operación, tener una organización diferente de recursos y reacomodar las jerarquías de la empresa, hay que adaptarse a los cambios, pero adaptarse lleva tiempo y esfuerzo.

Algunas veces las transformaciones se dan de forma lenta, más aún cuando se habla del sector salud, pues la digitalización, atracción de nuevos mercados, encontrar las prioridades clave de dichos segmentos o hacer match con novedosos descubrimientos científicos para el bien común, no es tarea fácil, es un verdadero reto.

Sin embargo, así como para unas empresas es un reto y logran de forma lenta pero segura el éxito, hay quienes fracasan por distintas razones, por factores que terminan siendo stoppers logrando que la frase “Transformación Digital” no esté escrita en su lista de logros.

¿Recuerdas a Nokia? Una empresa que crecía de forma sorprendente a pesar de haber competencias en la categoría de teléfonos móviles; esa marca que cambió el modo de comunicación en diferentes países y además siendo propietaria de el celular más vendido del mundo (Nokia 1100).

Bueno, esta empresa fracasó como Kodak, Blockbuster, Olivetti y Atari, las cuales no quisieron pertenecer a la contienda tecnológica eligiendo otro pensamiento que desafortunadamente logró el olvido de muchos de sus usuarios.

¿Por qué hay fracasos en la Transformación Digital?

La Transformación Tecnológica no es un término viejo, pero tal vez es poco conocido para despertar el interés de empresarios que se creen estables. Algunos stoppers para una derrota inevitable son:

  • Falta de adaptación: El crecimiento se basa en contar con la competencia a adaptarse, pero las empresas no se terminan de acostumbrar a lo que nunca han hecho y prefieren regresar a modelos anteriores. La forma de adaptación, determinará en gran medida el éxito.
  • Cambios rápidos e inesperados: Las industrias, no importando su categoría o servicios que ofrecen se exponen a cambios repentinos y sin aviso. A veces la manera de actuar no es la adecuada, no hay agilidad o se enteran demasiado tarde.
  • Escasez de recursos: Si no existe un plan para eventualidades nuevas, menos un presupuesto para diferentes iniciativas y su alcance. Lamentablemente hay compañías que no pueden resolver una digitalización de procesos, la apertura de nuevas sucursales, mantener áreas y recursos humanos o la sustitución del equipo de trabajo por otro más funcional.
  • Miedo al fracaso: Cuando se habla de cambio, el miedo es latente. También ocurre en las compañías, aquellas que creen erróneamente que transformarse es sinónimo de fracaso y que éste los llevará a la quiebra. Basta tomar como referencia a Apple, Amazon, BBVA, Netflix o Samsung para desmentir a otros.
  • Poco conocimiento del contexto social y tecnológico: Es bueno mirar hacia adentro de la empresa, pero también hacia afuera. Lo ideal es investigar qué está pasando allá, qué cambios se implementan, qué quiere el público al que nos dirigimos, etc., pero se usan las mismas -y pocas- tecnologías teniendo poco conocimiento del avance del Big Data, Inteligencia Artificial, entre otras.

La clave es darle la vuelta a estos stoppers para no sufrir en el intento, usar plataformas de gestión digital apropiadas, actualizarse constantemente, destinar presupuestos a reserva y sobre todo estar abiertos al cambio.

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